24 de agosto de 2017

Recuerdos... ¿o memorias?

En algún lugar leí que no son lo mismo las memorias que los recuerdos, que las memorias es traer el presente la imagen muerta de un pasado que ya no es nada y que los sentimientos que lo acompañan son la melancolía, la añoranza y la tristeza, y por el contrario los recuerdos son distintos ya que contienen algo de resurrección y renacimiento acompañados de sentimientos de alegría y afirmación.

De manera tan fortuita me encontré el día de hoy buscando correos de hace algunos años, y me sorprendí al encontrar algunos del año 2006, unos del 2008 y bastantes del 2009, curiosamente el año en que escribí mi primer entrada en este blog.

Viendo la forma en que nos comunicábamos en ese año recordé tantas cosas, buenas, malas, tristes, felices, y otras tantas tan sorprendentes que no salieron de mi cabeza ni aún en este momento que me decidí escribir nuevamente por aquí después de casi 2 años.

Mientras venia manejando, me repetí tantas veces....... quisiera regresar a ese 2009, cambiaría tantas cosas, haría otras de mejor manera, y sin duda mejoraría mi vida. Después reaccione y lo pensé mejor; me gustaría volver a vivir ese 2009, un año con tantas transiciones en mi vida, de cambios y cosas nuevas que llegaron para hacerme mejor en muchos aspectos, un año que a pesar de las carencias fui tan feliz con lo poco que tenia, un año en el que tuve a la persona que creía seria mi compañera hasta la muerte.

Un año de contrastes, aún recuerdo el primer semestre del año lleno de dudas por los nuevos retos en la universidad, los cuales debido a mi novatez no eran mas que una simple introducción a lo que me esperaba el resto de la carrera, las mañanas acompañadas de cigarros y buenos amigos, las retas de futbol, y claro también, recuerdo cuando la vi por primera vez.

Los veranos hoy puedo confesar que fueron para estar mas tiempo con ella, mas tiempo fuera de casa que me servia para evadir u olvidar al menos por 4 horas las dificultades por las que pasaba. Las salidas con los amigos, los ratos de ocio mientras esperábamos a que nos corrieran de la escuela forman parte también de aquel buen año.

Pero sin duda, ese año 2009 estará marcado por aquel día, ese día 30 de Noviembre mi vida dio un giro, mi vida se lleno de aquello que tanta falta me hacía, la vida y dios me compensaron con lo que tanto anhelaba en ese momento, amor.

Los años pasaron y quizás fueron mejores o quizás peores no lo sé, en mi corazón guardo ese 2009, que a reserva de que algo mágico pase o un invento innovador aparezca, no volveré a vivir.

Mucho de lo que pase hoy es diferente, y mucho de lo que tuve hoy ya no está, todo lo que viví ese 2009 hoy son solo recuerdos... ¿o quizás memorias?





24 de enero de 2015

El lado oscuro del amor

El amor es una emoción sumamente intensa, y de vez en cuando nos lleva a tomar malas decisiones que pueden ser dañinas para los que amamos.
Pueden ser mentiras, cosas que hayamos dicho o que hayamos hecho. Cuando se trata del amor, nuestro pasado nos persigue. Pasamos de una relación a otra arrastrando todo lo que acumulamos en nuestras relaciones anteriores.
Las parejas que no funcionan juntas no les gusta aceptar este hecho. Tienen la tendencia de terminar y volver a estar juntos de forma repetitiva.
Cada vez que tratan de empezar de nuevo, siguen cargando con los problemas del pasado.
Cuando el amor deja huella, ésta es imborrable. Cuando haces mucho daño a alguien que amas, esa persona no volverá a ti. Nunca volverá a confiar en ti por completo.
Las relaciones se basan en la confianza y una vez que esta se daña, no hay vuelta atrás.
Lo más probable es que ambos tengan heridas que nunca han sanado por completo. Y probablemente nunca lo harán. Y es algo con lo que decidieron aprender a vivir, pero ¿por qué?
Tienen la esperanza de que un clavo pueda sacar al otro, y eso es algo absolutamente posible. Pero eso no quiere decir que dejarán de amarse. Algunas personas se amarán hasta el día de su muerte, y pasarán la mayor parte de su vida separados.
Así es el lado más oscuro del amor.

12 de octubre de 2014

Jamas he negado el error que cometí, ni las palabras que dije, lo acepto me equivoque, pero mi error fue el no aclarar como eran las cosas, mas no confundir quien es mi amor y quien mi amiga.

Aquellas personas que saben del perdón, si jamás han perdonado, si jamas han estado en ambos lados de la moneda.

Duele el hecho que por un error te etiqueten por el resto de tu vida pero que mas da, si dios, mi familia y yo mismo se que es lo que hice y no hice, ademas de qué es lo que siento.

Se que ya nada sera igual, por mas que me esfuerce, ya que es una lucha de dos no solo de uno, pero a pesar de eso mi estandarte siempre estará en alto, ante esta lucha moriré en pie esperando el día en que tu corazón acuda al llamado del mío.