31 de enero de 2010

kalmah
























Kalmah es una banda de estilo death metal melódico procedentes de Oulu, Finlandia formada en 1998.

La historia de Kalmah comienza en 1991 cuando Pekka Kokko (voz, guitarra) y Petri Sankala (batería) fundan Ancestor. Después de dos demos, Antti Kokko entra en la banda para tomar la guitarra solista. En 1998, después de 5 melodic thrash, death y death metal demos y 5 diferentes bajistas, era momento de reformar la banda y cambiaron el nombre por Kalmah, completando el equipo con Pasi Hiltula en los teclados.

En noviembre del 2001 la banda regresa a los estudios Tico-Tico, grabando "They Will Return". La formación sufrió una pequeña modificación, sustituyendo a Altti y Petri con Timo Lehtinen (de Catamenia) en el bajo y Janne Kusmin en la batería. Con esta nueva agrupación, Kalmah sacó lo mejor de sí, excelentes riffs, excelentes piezas melódicas.

El estilo de Kalmah está fuertemente influenciado por el death metal melódico, thrash metal y speed metal.

Kalmah es comparado en ocasiones con otros grupos de metal finlandeses como Children of Bodom y Norther, teniendo un sonido fuerte y melódico. Al igual que Children of Bodom, Kalmah posee elementos de metal neo-clásicos en su música, acompañados de prominentes melodías de teclado. Además de que en Kalmah,el cantante Pekka Kokko usa 2 formas de cantar.

Metal Y Sociedad

Buen dia...
El dia de hoy estando muy aburrido y viendo la patetica programacion de la television abierta me dispuse a leer, pero gracias a mi lp top eso no paso ¬¬ asi q me puse a navegar por la web y encontre un articulo interesante, del cual pongo la referencia ya q no quiero q me demanden por publicar articulos como mios xD

he aqui....

Metal y Sociedad

¿Quién no ha pasado por el tortuoso camino de que lo analicen sicológicamente, por el hecho de escuchar metal? Me atrevo a apostar que, con contadas excepciones, todos los que gozamos de los placeres de este género hemos sido víctimas, en alguna ocasión, de la posición conservadora de la sociedad.

Pero debemos ser francos, esta actitud no debe extrañarnos. La sociedad teme a lo que es diferente, y quedo muy claro desde un principio que el metal es radicalmente diferente.

¿Por qué es diferente? Porque el metal tiene la particularidad de poder decir lo que otros prefieren ocultar. A través de la música; a través de la lírica; a través del arte de los álbumes; a través de la imagen de las agrupaciones; etc., los músicos buscan levantar la voz ante un mundo que a cada instante se va autodestruyendo. Y, con el apoyo a las bandas, el público se compromete a seguir un camino espinoso, pero que es producto de su deseo de apartarse de la mediocridad que abunda hoy en día.

¿Es el metal para todos? Por supuesto que no. El metal, en cualquiera de sus ramificaciones, está hecho para personas con carácter, con temple, con la capacidad de poder analizar y discernir sobre como actuar y sobre como pensar. El metal es para individuos que se niegan a sucumbir fácilmente ante la apatía del mundo, y que, por medio de la música, buscan despertar las conciencias de aquellos que tienen la idea de que las cosas pueden cambiar. Palabras fuertes, es cierto, pero esa es la característica principal del género metálico.

No debe confundirse lo anterior con que toda la audiencia no metalera es sinónimo de cobardía y conformismo; ni que todos los adeptos a la música pesada son lo que se supone deberían ser. Estamos hablando de música, de los ideales que se tratan de manejar, y en ese aspecto el metal saca un amplio margen de ventaja a los demás géneros, debido a la temática social que se trata.

Ahora, bien, ¿se maneja todo el público metal conforme a ese espíritu de conciencia del que hablamos? Lastimosamente, la respuesta es no. Muchos que se dicen partidarios de la música metálica lo hacen por el simple hecho de jugar de rebeldes, y de ir en contra de todo lo estipulado, apartándose de la sociedad en que se desarrollan. Y ese es un craso error. El metal no debe dar pie a segregaciones. El que en el metal se tenga la valentía de denunciar lo que está mal no significa que uno deba apartarse de la vida cotidiana. Sea por el motivo que sea, por Dios, Yahvé, Buda, Satanás, Lucifer, el destino, o como guste llamarlo, el ser humano es un ser social. A lo largo de la historia, hemos visto como crecen grandes civilizaciones, lo que pone de manifiesto la necesidad que tiene el ser humano de compartir con demás miembros de su especie.

Por este mismo motivo, metaleros y no metaleros deben aprender a convivir juntos, pues, antes que los gustos personales, están las necesidades propias de cada individuo.

Afortunadamente, los niveles de tolerancia han ido cambiando en ambos bandos, y muchos de quiénes no escuchan metal al menos se han dado cuenta de que es mucho más que dibujos tenebrosos y voces medias raras, como ellos lo llaman. Y el público metal ha ido comprendiendo que pertenece a un grupo social, en el cual puede jugar un papel fundamental para su desarrollo, tanto personal como del género, y qué, por lo tanto, no hay razón alguna para separarse.

Es de esta manera como esperamos que las absurdas mentalidades que han rodeado este tema, a lo largo ya de treinta y tanto de años, y en ambos lados de la moneda, puedan por fin ser solo un mal recuerdo.

Por Randall Hidalgo

24/04/2006
http://www.metalicos.com/paginas/Editoriales/Editorial_07.htm